JOSEFINA MOREAU El recuerdo de la vida que viví





(…)

(¿Qué perfecto es un cuerpo:
penumbras ubicadas delicadamente
en umbrales de placer
curvaturas feraces para aplacar
labios implacables
escondites donde las manos
nutren temblores.)

Este cuerpo      como tantos otros
ha pagado con mansedumbre
su gabela.


RETRATO

Soy mujer de cintura transparente
por donde emigran las palomas

despliego abanicos
de nieblas consumadas
para sofocar
el asombro de mis grietas.


EL HUÉSPED

Lo intenté otra vez.
Ella debía salir de la fotografía
desvaída
colgada frente a mi cama.
Triunfé.
Ella también.
Ahora un ser antiguo
gobierna la casa.


(…)

Que me deje navegar el cielo de palomas
si dejo de rehén, a su costado,
mi espalda relajada en vetas de cortezas
y una mano abierta para bebedero de los pájaros.


LAS HORAS
(Fragmento)

El sedimento de las horas comienza a gotear
se desliza
cae donde el espacio se vuelve destino
no hay vuelta atrás:
la vida en memoria de piel
es el valor primordial
de la manada humana.


(…)

Me intranquiliza mirar la vida
hacia delante.

¿Cuánto tengo? ¿Podré desprenderme
y alejar
mis lugares explorados?

Prefiero y reitero  /  mandala altivo  /
el recuerdo de la vida que viví.

Tanta riqueza en mi ciudad extraña:

aceptaciones de juegos prohibidos

victorias que me diste
sobre las formas oscuras de tu cuerpo

el complot de las palabras

migraciones de memoria en
cálidos universos de soledad.

¿A qué enrejado de fragilidad soberbia
continúo atada?



El horizonte está dentro de la casa

en ella inventamos -otra forma de amor-
el sol de cada día.
Aguardamos
que sol y horizonte desmedido
se vuelvan también casa.


MESA LARGA
(Tríptico)
III

En esta mesa mía
simplemente sin nadie

ronda finísima voz que fabula
y no ocupa silla ¿Será la de aquellos
fantasmas
huéspedes invisibles
que saben que mi casa
es casa sin llaves?


Dos poemas más:

SIMBIOSIS

Con el hilado del tiempo
la casa quedó vacía.

Partieron abuelos y padres
ataviados de amor
al lugar de no regreso.

Hermanos
abstraídos
cuidaron muebles y vajillas
y cuadros.
Meditación absurda:
olvidaron
alegrías y lágrimas.

Pero en la casa vacía
la vida no pasó en vano:
las paredes conservan
las paredes exhalan
las paredes no olvidan.

Las paredes devuelven
resplandores de amor en llamas
congojas de carencias
hambre y ausencias
también
alegrías y lágrimas.


EN EL PATIO

En el patio trasero
donde fornican los insectos

con el derrumbe de luces y sonidos
recibo visitas de trasnoche. Discuto con ellas
temas puntuales.

A esa hora. En ese lugar. Con ese sigilo.
Yo pregunto. Siempre.

Siempre
me responden.

Cuando se van
ríen.

 
Selección de textos Jmp. 
En Sudestada, antología de poetas, Hojas y Cuadernos de Sudestada (colección dirigida por Ana Emilia Lahitte), 1995; El espiniyo, revista de poesía dirigida por José María Pallaoro, número 3, primavera-verano, 2005-2006; Tiempo de fuga, Ediciones Al Margen, 2009.

Josefina Moreau (Aída Zanzi Moreau de Sánchez) nació un 4 de octubre de 1924 en Cruz del Eje, provincia de Córdoba. Vive en La Plata donde desarrolló su actividad docente y musical. Fotos. Jmp. 
Mi agradecimiento a la poeta Olga Edith Romero. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ayer nos dejó Aida, voló y nos dejó su poesía, sus palabras, sus sueños, su sonrisa y buenos momentos. Siempre la recordaré con mucho cariño. María Inés, una amiga